viernes, 3 de mayo de 2013
sábado, 27 de abril de 2013
lunes, 22 de abril de 2013
La Calidad de Vida en la Ciudad.
La
calidad de vida en una ciudad
no
depende tanto del urbanismo,
ni
de las ordenanzas de construcción,
como
de la buena educación de su gente.
Nos
guste o nos guste a los chilenos,
queramos
reconocerlo o no,
y
aunque muchos arquitectos digan lo contrario,
no
son sólo la planificación coordinada
y
la correcta aplicación de las ordenanzas,
las
únicas que hacen que los barrios de una ciudad
sean
más amables y tolerantes,
para
acoger la diversidad propia de la vida en la ciudad,
sino la urbanidad de sus habitantes:
sino la urbanidad de sus habitantes:
sus
ganas y su capacidad para vivir bien con los demás
en
una proximidad que amenaza su intimidad.
Y
de hacer algo positivo al respecto además de quejarse.
Porque
los demás somos mucho más extraños
de
lo que imaginan los otros,
y
tratar de vivir bien es una gran utopía,
como
dice mi siquiatra Patricio Olivos.
Es
la forma de vida de sus habitantes,
la
que hace urbana a una ciudad,
y
no su forma ni su densidad.
Hay
barrios más altos y más densos
que
son menos urbanos que otros
más
bajos y dispersos.
En
mi trabajo de arquitecto
he
tenido muchas reuniones
para
conocer lo que quiere la gente
en
su barrio o en su pueblo.
Y
casi nunca se dan cuenta
de
que necesitan mucho más que su casa.
¿Un
hotel? no!,
¿un
retén?, tampoco.
Una
cárcel, jamás,
una
posta, ¿quizá?, pero lejos!,
¿un
colegio?, mucho ruido!,
¿oficinas?, mucho movimiento!,
¿un
terreno pelado?, ladrones.
La
mayoría no sabe que además de casas, calles y plazas,
la
vida en la ciudad requiere de otros espacios
que
los arquitectos tenemos que abrir,
no
desde nuestro narcisismo,
sino
continuando con una tradición
de
vivir en pueblos y ciudades
que
en América del Sur se viene elaborando
desde
hace de más de tres mil años,
por
ejemplo, en la ciudad de Caral, Perú.
Porque
hasta donde yo sé
la condición humana desde entonces no ha cambiado nada.
La
ciudad no es sólo un conjunto de construcciones,
sino
más bien de relaciones de personas desconocidas
que
encuentran que su vida entre extraños es más fecunda.
Y,
aunque la mayoría camine silenciosa,
si
algunos se detienen a conversar,
aparecerán
los cafés, las sillas en la vereda, etc.
Al
revés, si la gente no es amistosa,
no
se detendrá a conversar sólo
porque
haya un café y sillas en la vereda.
La
vida urbana requiere veredas, plazas y parques amplios, continuos,
y
sobretodo abiertos.
Los
moles comercializan esta necesidad
con
más o menos éxito.
Pero,
también algunas municipalidades como Vitacura,
convierten
el espacio público
en
un negocio de carteles publicitarios
o
de estacionamientos pagados,
y
otras en tierra arrasada,
como
las responsables de la destrucción
de
la caja del río Mapocho.
La
calidad de la vida en la ciudad
no
depende tanto de la calidad de sus casas y edificios,
sino
más bien de la capacidad cultural
que
tenemos sus habitantes
de
domar al salvaje egoísta y atropellador
que
todos llevamos dentro.
Por
un bien cultural mayor,
que
hoy se da casi solo la ciudad,
aunque
todos en Chile
decimos
preferir el campo.
Por
eso, las manifestaciones y protestas
aunque
se hacen en lugares supuestamente céntricos
de
la ciudad,
en
realidad se realizan en televisión.
Porque,
el centro de la ciudad ya no existe más.
El
antiguo centro es ahora un museo
que
uno visita como turista
para
conocer cómo era la ciudad anterior.
Para
muestra de lo que digo,
basta
recorrer Santiago sin apuro a las 5 de la mañana
y
darse cuenta de cuán distinto puede ser sin gente,
o
mejor dicho, cuanta diferencia hace su gente.
Germán
del Sol
Abril 2013
martes, 16 de abril de 2013
La Ciudad y Sus Cuidados.
Algunos descuidos tan grandes,
como por ejemplo el Transantiago,
hoy importan a la gente mas que Santiago mismo,
con justa razón,
porque la ciudad de ahora
es una red entrecruzada de lazos y de relaciones humanas,
de oportunidades de encuentros de todos los tipos,
de amor, de trabajo, de ocio, de intereses comunes,
y por supuesto de desencuentros,
que también juegan un rol en la vida:
don Tino, un viejo de Llifèn que murió ayer,
decía que a el le gustaba, "tomare, fumare y peleare"...
Cuando se corta esta corriente fecunda,
no recibimos la vida en la ciudad
como un estímulo sino como una frustración,
y se pierde la dignidad común,
de la que todos necesitan formar parte.
Tal vez, Santiago esta inmovilizada
porque la vida de la ciudad depende
menos del urbanismo y mas de la urbanidad;
de la capacidad afectiva me atrevo a decir,
de vivir bien con los demás,
y de reprimir con gusto
algunas costumbres egoístas de pueblo chico,
a cambio de todas sus ventajas.
Quizá, ahora no hay solo que cuidar la ciudad misma,
sus calles, sus plazas y sus casas,
sino que hay que cuidar que estén hechas con cariño,
para que sean fruto del afecto,
y no solo del comercio inevitable.
Por eso tratamos de mostrar
que la belleza de algunas cosas nuestras muy sencillas,
proviene tal vez del cuidado con que están hechas,
mas que de su ingeniosa capacidad de hacer mucho con poco
para satisfacer tantas necesidades.
Porque el fervor es la fuerza motora esencial
que tienen los artistas o artesanos,
para transformar la materia bruta que es la naturaleza,
la lana, el palo, o el barro que reciben,
en belleza que dan..
Los ingenieros, los obreros o los comerciantes,
tambièn tienen que hacer sus obras con fervor,
para que la ciudad no sea un conjunto de obras esporádicas,
unas calles, unas casas, unos condominios cerrados,
unas plazas o unos parques por ahí
-todo muy bien iluminado-
por allá unas autopistas, calles, autos, motos, camiones,
micros amarillas repintadas o buses articulados,
un río sin orillas que corre sucio y desangelado…
Sino que la ciudad sea una totalidad
de un sereno término medio,
y sobretodo que tenga el afecto de su gente
para que la vean como ven a Nueva York los neoyorquinos:
mucho mejor de lo que es:
una ciudad amable y fecunda para la vida.
Porque mientras tanto,
casi nadie se vuelve al campo.
un abrazo
Germán del Sol
Abril 2013
con justa razón,
porque la ciudad de ahora
es una red entrecruzada de lazos y de relaciones humanas,
de oportunidades de encuentros de todos los tipos,
de amor, de trabajo, de ocio, de intereses comunes,
y por supuesto de desencuentros,
que también juegan un rol en la vida:
don Tino, un viejo de Llifèn que murió ayer,
decía que a el le gustaba, "tomare, fumare y peleare"...
Cuando se corta esta corriente fecunda,
no recibimos la vida en la ciudad
como un estímulo sino como una frustración,
y se pierde la dignidad común,
de la que todos necesitan formar parte.
Tal vez, Santiago esta inmovilizada
porque la vida de la ciudad depende
menos del urbanismo y mas de la urbanidad;
de la capacidad afectiva me atrevo a decir,
de vivir bien con los demás,
y de reprimir con gusto
algunas costumbres egoístas de pueblo chico,
a cambio de todas sus ventajas.
Quizá, ahora no hay solo que cuidar la ciudad misma,
sus calles, sus plazas y sus casas,
sino que hay que cuidar que estén hechas con cariño,
para que sean fruto del afecto,
y no solo del comercio inevitable.
Por eso tratamos de mostrar
que la belleza de algunas cosas nuestras muy sencillas,
proviene tal vez del cuidado con que están hechas,
mas que de su ingeniosa capacidad de hacer mucho con poco
para satisfacer tantas necesidades.
Porque el fervor es la fuerza motora esencial
que tienen los artistas o artesanos,
para transformar la materia bruta que es la naturaleza,
la lana, el palo, o el barro que reciben,
en belleza que dan..
Los ingenieros, los obreros o los comerciantes,
tambièn tienen que hacer sus obras con fervor,
para que la ciudad no sea un conjunto de obras esporádicas,
unas calles, unas casas, unos condominios cerrados,
unas plazas o unos parques por ahí
-todo muy bien iluminado-
por allá unas autopistas, calles, autos, motos, camiones,
micros amarillas repintadas o buses articulados,
un río sin orillas que corre sucio y desangelado…
Sino que la ciudad sea una totalidad
de un sereno término medio,
y sobretodo que tenga el afecto de su gente
para que la vean como ven a Nueva York los neoyorquinos:
mucho mejor de lo que es:
una ciudad amable y fecunda para la vida.
Porque mientras tanto,
casi nadie se vuelve al campo.
un abrazo
Germán del Sol
Abril 2013
viernes, 22 de marzo de 2013
Hoteles Remota y explora en Patagonia, Chile.
http://magazine.tablethotels.com/en/2013/03/architects-playground/
martes, 8 de enero de 2013
Para Todo lo Demás Está Mastercard.
con pasión se atisba la belleza que es Dios:
para todo lo demás
está Mastercard
Germán
jueves, 6 de diciembre de 2012
miércoles, 5 de diciembre de 2012
miércoles, 7 de noviembre de 2012
domingo, 23 de septiembre de 2012
Pensar. De "El Guardador de Rebaños", de F. Pessoa
El
guardador de rebaños
cuando el viento crece
y parece que llueve más...
...siento lo que escribo
a la puesta de Sol,
o cuando una nube pasa la mano sobre la luz
y corre un silencio por la hierba.
Cuando
me siento a escribir versos...
veo
un recorte de mí........sonriendo vagamente
como quien no comprende lo que se dice
y quiere fingir que comprende.
Saludo
a todos los que me leen....
Los
saludo y les deseo sol,y lluvia, cuando la lluvia es precisa,
y que sus casas tengan
al pie de una ventana abierta
una silla predilecta
donde se sienten leyendo mis versos.
Y al
leerlos piensen
que
soy cualquier cosa natural:Por ejemplo, el árbol antiguo
a la sombra del cual, cuando niños,
se sentaban con un sofoco,
cansados de jugar,
y limpiaban el sudor de la cabeza caliente
con la manga del delantal rayado.
II
Mi
mirar es nítido como un girasol
tengo
la costumbre de andar por los caminosmirando a derecha y a izquierda,
y de vez en cuando para atrás...
Y lo
que veo a cada momento
es
aquello que nunca antes había visto,
y me doy cuenta muy bien...
Sé
tener el asombro esencial
que
tiene un niño, si, al nacer.....Me siento nacido a cada momento
para la eterna novedad del mundo...
Creo
en el mundo
como
en una margarita,porque lo veo. Pero no pienso en él
porque pensar es no comprender...
El
mundo no se hizo
para
que lo pensáramos(pensar es estar enfermo de los ojos)
sino para mirarnos en él
y estar de acuerdo...
No
tengo filosofía: tengo sentidos...
Si
hablo de la Naturaleza no es porque sepa lo que ella es,
sino porque la amo, y la amo por eso,
porque quien ama nunca sabe lo que ama
ni sabe por qué ama, ni lo que es amar...
Amar
es la inocencia eterna,
y la
única inocencia es no pensar...jueves, 23 de agosto de 2012
Bienal de Venecia 2012.
Kanchas.
El Espacio Público en América.
En América, desde hace más de tres mil años
El Espacio Público en América.
En América, desde hace más de tres mil años
que venimos pintando, dice Guaysamín.
En América, desde hace más de tres mil años,
que venimos abriendo en medio de la naturaleza,
explanadas comunes vacías de cosas,
En América, desde hace más de tres mil años,
que venimos abriendo en medio de la naturaleza,
explanadas comunes vacías de cosas,
pero llenas de potencial,
para que la gente las llene con lo suyo:
con sus casas, sus templos, y sus palacios.
O las deje vacías de cosas,
O las deje vacías de cosas,
para que les recuerden
todo lo que les importa,
todo lo que les importa,
y que no está presente.
La gratuidad,
el ser capaces de hacer algo más
que lo estrictamente necesario,
es lo que nos hace humanos.
domingo, 19 de agosto de 2012
La Verdadera Hospitalidad.
Una vez don Guillermo Pollack
inventor de Chile,
como destino de viajes
de calidad mundial,
como destino de viajes
de calidad mundial,
me invito a alojar,
en el Hotel Antumalal de Pucón.
Cuando llegué, venía por una noche
y el me dijo:
y el me dijo:
“…¿Como se va a quedar una noche?
¿ Porque no se queda una semana?,
¿Porque no se queda un mes?
Porque no se queda un año?...”
Que lección de hospitalidad!
Me contó que convenció a Catalina su mujer,
de casarse con el, y venirse
desde Checoeslovaquia a Pucón,
para evitar la persecución alemana,
y porque en el volcán Villarrica se podía esquiar.
Cuando ella llegó desde Argentina,
al hotel de madera -creo que el Gudenschwager-
que don Guillermo acaba de comprar,
era de noche y se puso a llorar.
era de noche y se puso a llorar.
Y don Guillermo la consoló diciéndole,
“Solo espera que amanezca”!
La Sra. Catalina hacía el jardín,
su hijo Pedro administraba el Hotel,
y su hija Rony una verdadera artista,
entre muchas otras cosas que hizo,
pintó las telas que todavía se usan.
un abrazo,
German
One day in which Herman Hess had nothing special to
do,
because while sailing, a storm had make him stop
in a village on the shores of Lake Geneva,
he accompanied the priest to bury a man he didn’t
know,
but had no one else to honor the sacred mistery
of his remains.
of his remains.
That, he says, gave a meaning to that day for him.
Herman Hess, “The Art of Leisure”.
sábado, 18 de agosto de 2012
Para Que Sirve El Arte.
Una
vez perdido y sin plata
en
la estación Victoria de Londres,
me
salvo el día el escuchar a un grupo
que
tocaba "Run-Rún se fue pa'l norte",
la canción de Violeta Parra.
la canción de Violeta Parra.
No
eran chilenos como al principio creí,
sino
unos terroristas italianos de las Brigadas Rojas,
me
imagino que escondidos -"dormidos"- en Inglaterra,
que
me pagaron el hotel la primera noche,,,
Tal
vez para eso sirve el arte,
para
encontrarse o desencontrarse.
La Pampa de La Soledad.
Me
parece mucho mejor no ubicarte mucho,
para
irte adentrando de a poco
en ese mundo remoto
que tiene millones de años de soledad,
en ese mundo remoto
que tiene millones de años de soledad,
si
la soledad es la nostalgia
de presencias que se han retirado
y queda una calavera de vaca
de presencias que se han retirado
y queda una calavera de vaca
clavada
en la cara de lata de un puesto,
en
un rincón aparentemente olvidado del mundo,
porque
no es realmente el lugar mas remoto,
sino probablemente el que mas hace sentirlo así,
como da frío mirar el campo de Escocia,
sino probablemente el que mas hace sentirlo así,
como da frío mirar el campo de Escocia,
o nostalgia el descampado de Atacama,
que
al estar desprovisto de casi todo,
esta desprovisto incluso de soledad
¿porque
será, quien sabe?
porque
el desierto mas árido del mundo
parece
mas humano que la pampa
y
su interminable frugalidad,
su
pobreza de todo lo que es pequeño,
excepto
quizás por miles de pájaros grises,
pequeños, pero que cantan bien, cantan,
pequeños, pero que cantan bien, cantan,
y
riqueza de todo lo que es grande y vasto
como
un universo el mismo de pastos
de
vientos que silban y de nubes que pasan,
todos
pasan, y vuelven, hay tantos caminos
como
huellas de gentes errantes,
que
aman esa soledad constante,
no
se si porque han perdido toda esperanza
en
la humanidad,
o
se alejan porque la quieren demasiado,
o
será que los vagabundos y los caminantes
son
los verdaderos peregrinos
que
pasan una vez por todo sin quedarse?
San Francisco Mejorado.
Tu mail me alegra la mañana lluviosa y fría
de este invierno santiaguino
amarillo y rojo de hojas secas
grises azulados de cordilleras nevadas
nubes negras bajas
silencio y pájaros
paltas
pozas
techos de latas
casas chatas,
y tu carta que me saca de aqui
y vago y vago por la ventana
cruzo largos puentes altos
rosados pilares, agua,
subo y bajo los cerros a lo largo
por cuestas empinadas
escalonadas las casas,
maderas muy elaboradas
esmaltes y pinturas blancas
no hay maderas a la vista,
ni curvadas,
la luz también blanca
como los edificios
y las casas,
jirones de nubes pasan
entre los cerros
los pilares de los puentes,
aparecen y desaparecen,
llego a la otra orilla
de la bahía
muy alto sobre el agua,
veredas al borde del mar
no hay caminos que lo sigan,
el lujo no es subirse
sino bajarse del
auto,
no es comer mas
sino menos,
no es andar mas rápido
sino mas lento,
es caminar o pedalear,
sin rumbo fijo,
subir cerros verdes,
caminar despacio,
hablar bajo,
dejar hablar al otro,
dejar al otro pasar,
no pasar primero,
bueno,
los recuerdos
guardan lo
mejor
y lo otro que se olvida
o se vuela,
no sirve
gs









